MÚSICA Y EMOCIÓN I: ¿QUÉ NOS OCURRE CUANDO ESCUCHAMOS MÚSICA?

Es indudable que cuando escuchamos música ésta tiene un efecto en nosotros, nos emociona, moviliza, hace que se nos acelere el ritmo cardíaco, nos hace recordar etapas de nuestra vida…

La experiencia es muy distinta de un individuo a otro. Una misma canción puede provocar respuestas distintas de una persona a otra, pero hay ciertos aspectos comunes en cómo reacciona nuestro cuerpo ante los estímulos musicales.




Por eso podemos decir que la música nos emociona. Pero, concretamente, ¿a qué llamamos emoción?

La emoción es una respuesta afectiva intensa y breve ante algo que la desencadena.

Tiene un valor funcional, ya que nos prepara para la acción y nos permite reaccionar frente a los estímulos que se nos presentan. También tiene una función comunicativa con nuestro entorno, al poder expresar estas emociones (mediante la expresión facial, por ejemplo).

Las emociones implican un sentimiento subjetivo (“me siento triste”), una evaluación cognitiva de esa emoción (valoramos la importancia del estímulo que desencadena esa emoción), una respuesta fisiológica (aceleración cardíaca, respiración…), se activan partes del cerebro relacionadas con la emoción (corteza cerebral, amígdala…) una expresión física y observable de esta emoción (por ejemplo la expresión facial: sonrisa, expresión triste…) y una regulación de esa emoción (intento calmarme en el caso de sentir ira, por ejemplo).




Con respecto a la música, hay una serie de fenómenos que nos ocurren cuando la escuchamos:

  • Cuando escuchamos música se activan ciertas zonas de nuestro cerebro relacionadas con la emoción, como son el tálamo, el hipocampo, la amígdala, el cortex prefrontal y orbitofrontal, el mesencéfalo, insula y núcleo accumbens.

  • Al escuchar música que nos gusta se libera en nuestro cerebro dopamina, una sustancia química relacionada con el placer. Esta sustancia se libera ante estímulos o actividades que suponen una recompensa o placer (por ejemplo la comida, el sexo, el enamoramiento…). Un estudio realizado en la Universidad de McGill en Montreal, Canadá, dirigido por Robert Zatorre, ha observado que la música que nos gusta provoca la liberación de esta sustancia. El estudio consistió en escanear el cerebro de los participantes mediante tomografía por emisión de positrones (PET) y resonancia magnética funcional, mientras escuchaban música instrumental que les gustase (en una primera sesión) y música instrumental neutral (en una segunda sesión). Los mayores niveles de liberación de dopamina se dieron cuando los participantes escuchaban música que les gustaba y cuanto mayor era la sensación de placer.

  • Físicamente la música afecta a nuestro sistema nervioso autónomo. Puede provocar la aceleración del ritmo cardíaco, respiración, aumento de la temperatura de la piel…

    Esto está relacionado con los puntos explicados anteriormente, es decir, ocurre junto con la activación de ciertas zonas cerebrales y con la liberación de sustancias relacionadas con el placer.

  • La memoria también se activa, en concreto la memoria episódica (autobiográfica). ¿Quién no ha recordado un episodio de su vida al escuchar una canción?. La música evoca episodios autobiográficos, nos hace rememorar hechos pasados, tanto agradables como desagradables.

  • Provoca expresiones emocionales: al escuchar música y emocionarnos podemos expresar esta emoción mediante el llanto, la sonrisa y demás expresiones faciales.

  • Provoca sentimientos: la persona hace una valoración subjetiva de la emoción. Nos sentimos tristes, alegres, eufóricos, nostálgicos… Aunque es más común que al escuchar música se sientan emociones positivas que negativas.

  • Favorece ciertas acciones. La música hace que nos comportemos socialmente de una manera u otra. Puede favorecer conductas de ayuda, que consumamos un producto, que nos movamos, que cantemos la canción que estamos escuchando, etc.

  • Intentamos regular la emoción que nos provoca la música. Por ejemplo, si vamos por la calle y escuchamos una canción que nos provoca tristeza intentaremos controlar el llanto o, por el contrario, si escuchamos una canción que nos encanta mientras vamos en transporte público, nos controlaremos y no nos pondremos a cantar o a bailar .

    Este articulo aparecio originalmente en https://psicologiadelamusica.wordpress.com/2013/11/07/musica-y-emocion-i-que-nos-ocurre-cuando-escuchamos-musica/