Se cortó las manos para crear el disco más aterrador del metal

Cuando se apagan las luces y Marilyn Manson aparece en el escenario, el mundo colapsa; todos le temen al hombre de sonrisa macabra y ojos hundidos. El autodenominado “Anticristo del Rock” va por la vida asustando niños, cantándole al sexo y enalteciendo a Satán, ¿cómo no asustarse ante semejante personaje si parece sacado de una película de terror? Podrías pensar que es lo más cruel que tus ojos han visto, incluso, Manson podría ser el responsable de tus pesadillas; no obstante, si pensabas que él era lo más peligroso que le pudo haber pasado al mundo de la música has vivido equivocado. Hay una persona que supera el terror que provoca el Reverendo.




Los 90 fue la década en la que el satanismo disfrutaba de gran popularidad y aceptación entre los jóvenes, principalmente europeos, que, paradójicamente, veían en Varg Vikernes un salvador muy al estilo de Jesucristo. El chico se había convertido en un mesías gracias a la quema de iglesias. Siguiendo sus pasos, a finales de la década, en Suecia nació Silencer, una banda que a través de sus canciones le recriminaba a Dios la creación de la vida. Sin embargo, lo que hizo de esta banda única fue la inclusión de una manera muy peculiar de interpretar su canciones: gritos demenciales, alaridos ásperos y melodías quejumbrosas que hacían énfasis en el dolor de vivir, en la angustia que provoca la espera de la muerte y la desesperación de tener que soportar un mundo tan catastrófico como el nuestro.

El encargado de aterrorizar al público era Natti Natti Nattramn quien sumido en una profunda y evidente demencia, expresaba a través voz el dolor de una generación que buscaba rescatar su tradiciones y trataba de vivir autónomamente. Desviando su música por el sendero del doom black metal, la banda sólo cuenta con un disco en su haber, cuya portada es considerada como una de las más extrañas, perturbadoras y crueles de la historia de la música.

El disco llamado “Death – Pierce Me”, muestra en la portada a Nattramn sin cara, sin ropa, ensangrentado y sudoroso. En lugar de manos, tiene dos pesuñas de cerdo que coloca de manera que sean lo más sobresaliente frente a la cámara. Es una imagen grotesca y terrorífica. El disco salió a la venta bajo ciertos rumores que hicieron que la polémica por él fuera cada vez más grande, sobretodo luego de que alguien cercano a la banda difundiera el rumor de que Nattramn se había mutilado las manos lenta y profundamente mientras grababan el disco con el fin de darle angustia y dolor a las letras.

A decir verdad, el rumor no suena tan disparatado… luego de escuchar las 6 canciones que lo conforman. En cada una se pueden oír más bien gritos de dolor, temor y desesperación que bien pudieron ser provocados por la mutilación que tanto se rumora. Se dice también que Nattramn sufría de desórdenes mentales, lo que nos hace pensar que los cortes pudieron ser parte de alguna crisis que lo orillaron a no sólo cortar sus manos, sino a coser en su lugar, pesuñas de cerdo; disfrutando del corte, de la sangre derramada y del dolor posterior, así como de infecciones provocadas por la suciedad en la que solía vivir. Incluso pudo ser resultado de ser visto como un fenómeno a lo largo de su vida.




El disco causó furor entre los seguidores del género quienes hicieron todo por averiguar quién estaba detrás del obeso y hemorrágico cuerpo con manos de cerdo y sin cara que asustaba a todos con su voz, presencia y mensaje lírico. Nattramn era ahora un mito del que la prensa y los fanáticos querían saber. Las canciones eran el escaparate perfecto para él; no obstante es difícil saber qué dice en cada línea. Se piensa que la mayoría de los temas emiten un sonido similar a “¡córtame la garganta!” lo cual él mismo intentó hacer. Tenía algunos cortes en el cuello que le hacían gritar de esa manera. Igualmente, dejó notas en las que apuntaba “Mataré niñas para ser tan famoso como Thomas Quick” (un asesino en serie en Suecia). De igual forma, las notas, su casa y el estudio estaban llenos de simbología nazi y satánica que le crearon la fama tan aterradora de la que hasta la fecha goza.

Luego de que el disco viera la luz, una niña cerca de su vecindario fue hallada muerta; el principal sospechoso era él. Sin embargo, probaron que sufría de problemas mentales. Cuando lo detuvieron, le quitaron las pesuñas, únicamente para descubrir que debajo de ellas escondía sus manos y cientos de cortes en todo el cuerpo, así como quemaduras y pequeñas, pero profundas, laceraciones que él mismo se provocó. Poco después su hermano se suicidó declarándose culpable por haber matado a la pequeña a base de golpes con un hacha. Nattramn permanecía en un hospital psiquiátrico que poco a poco le ayudó a sobrellevar sus problemas.




Dentro del sanatorio, grabó un disco titulado “Diagnose: Lebensgefahr” (Diagnóstico: Peligro de muerte) que fungía como terapia, lo cual en realidad, demostró que seguía siendo un ser oscuro, deprimido y demente. En 2011 salió del hospital, aparentemente controlado, lo que le permitió escribir un libro titulado “Pig’s Heart” con sus perturbadoras memorias; en las que escribe porque Silencer nunca tocó en vivo, el origen de su locura y qué pasaba por su mente en aquellos días. Hasta el momento, el libro sólo está disponible en sueco y cuenta con raros ejemplares en inglés.

Así, entre rumores y secretos, el cantante se convirtió en una leyenda del terror, de la locura y del dolor humano. Él es la prueba de que una persona común puede llegar a soportar tanto dolor interno que el externo es casi imperceptible. Nattramn no mutiló su manos y tampoco mató a una pequeña niña, pero quizá con un poco más de tiempo, lo habría hecho sin pensarlo. Comparado a él, Manson se queda corto, no es más que un excéntrico cantante con exceso de delineador y un cuchillo falso en la mano. ¿Le seguirás temiendo al Reverendo?

Este articulo aparecio originalmente en https://culturacolectiva.com/musica/nattramn-el-musico-que-creo-el-disco-mas-aterrador-del-metal/