Como mantener sana tu voz

Este articulo aparecio originalmente en quetescuchen.com

La voz es un instrumento que forma parte importante de nuestras vidas, pero si la usas en tu profesión como cantante, maestro u orador es de suma importancia mantenerla sana por el uso extensivo que se le da y porque no podemos darnos el lujo de cancelar nuestros compromisos profesionales.

La academia americana de otorrinolaringología tiene algunos puntos claves para que mantengas tu voz y las partes de tu cuerpo involucradas en la generación de la misma en un estado óptimo.

Toma mucha agua:

La hidratación es buena para tu voz, mantiene las secreciones fluyendo y ayuda a lubricar las cuerdas vocales. Toma 8 vasos de 8 oz (250 ml) como mínimo de bebidas sin cafeína y sin alcohol durante el día.

Procura no gritar.

El gritar pone mucha tensión sobre el recubrimiento de las cuerdas vocales.

Calienta tu voz antes de comenzar a usarla.

Muchas personas saben que los cantantes calientan sus voces antes de un concierto, pero muchos no sabemos que también necesitas calentar si vas a dar clases durante muchas horas como lo es en el caso de los maestros o calentar tu voz antes de una conferencia. Los calentamientos pueden ser sencillos como cantar una vocal y subir y bajar de tono, calentar los labios haciéndolos vibrar ( como si fueras un motor)

No fumar.

Además de ser un factor de riesgo para enfermedades como el cáncer de laringe. fumar causa inflamación y pólipos en las cuerdas vocales que pueden hacer que la voz se escuche débil o muy rasposa.

Aprende a administrar tu aire.

El aire que fluye desde tus pulmones es lo que le da el poder a tu voz. Toma el tiempo necesario para llenar tus pulmones antes de hablar y no esperes hasta que se termine tu aire para volverlos a llenar-

Usa un micrófono.

Para los cantantes es bastante obvio el uso del micrófono pero si vas a dar una plática aunque sea a pocas personas procura utilizar un micrófono para que no fuerces tu voz más de lo necesario.

Escucha a tu voz.

Si sientes que se está quejando, escuchala. Conoce tu voz y tu cuerpo para que sepas si tienes que modificar o dejar de hacer algo para así evitar que pierdas tu voz o te enfermes. Después de utilizarla durante mucho tiempo déjala descansar.